Yo tenía la idea de que la figura de mi ex-pareja y la relación que tuve con ella eran lo mismo. Por eso me molestaba cuando me sorprendía a mí mismo echándola de menos. Creía que eso significaba que no había superado lo nuestro y necesitaba empujar esos sentimientos y seguir viviendo mi vida esperando que el tiempo terminase de curarme, pero ahora me he dado cuenta de que "obsesionarte con tu ex y querer volver atrás" y "empujar o ignorar lo que sientes por tu ex" son dos extremos, negro y blanco, y creo que por fin he ahondado lo suficiente en mí mismo como para encontrar el tono exacto de gris en el que se encuentran mis sentimientos.
Me he dado cuenta de que puedo sentir cosas por ella sin sentir cosas por nuestra relación fallida. Puedo echar de menos a la persona que fue mi cómplice de vida durante más de 6 años sin que eso signifique que quiero volver atrás o que estoy resentido con lo que pasó.
Imagina que tienes 16 años y haces una amistad. Una amistad en la que no existe atracción sexual (ambos son del género al que la otra persona no se siente atraída), pero tan intensa que pasáis la gran mayoría de todo el tiempo libre que tenéis juntos. Se crea una complicidad, surgen referencias y bromas internas que nadie más entendería, cuando os sentís mal os refugiáis en el otro, cuando algo os hace ilusión lo compartís con el otro,... y tras 6 años de esa amistad desarrollándose tu amigo/a pierde la vida en un accidente. ¿Intentarías borrarlo de tu vida o te permitirías recordarle cada cierto tiempo y sentir algo de nostalgia? Creo que la respuesta para la mayoría sería la segunda opción y eso es exactamente lo que siento yo por mi ex-pareja, con la diferencia de que yo sé que ella sigue viva y a veces me dan ganas de saber cómo le va todo a la que fue mi cómplice de vida durante tanto tiempo.
Ayer me fui un poco inseguro sobre si podría haber salvado la relación, pero ahora, teniendo en cuenta nuestras diferencias (que ya eran claras cuando estábamos juntos y desde que no lo estamos se han acentuado mucho), creo que incluso si hubiésemos sorteado ese obstáculo nos habríamos separado más adelante por otro motivo, o peor, habríamos acabado resentidos el uno con el otro por habernos pasado la vida salvando constantemente una relación que no se sostenía por sí sola, en vez de explorar lo que somos sin la influencia del otro limitándonos.
Somos demasiado diferentes para ser pareja, pero no para ser amigos, y podríamos haberlo sido, si yo hubiese sabido gestionar mejor mis sentimientos tras la ruptura. Sentía rencor hacia ella. Hice cosas que le molestaron y no empaticé con ella en nuestras últimas interacciones. No habiendo ya una relación por la que luchar, entiendo por qué ella decidió que no valía la pena molestarse más conmigo, y es algo con lo que voy a tener que vivir.
Pese a tener que seguir adelante con el arrepentimiento de haber espantado a mi amiga, me siento bien. Ahora que he separado mentalmente las dos entidades (mi relación con ella y mi amistad con ella) me he dado cuenta de que, efectivamente, superé la relación hace años ya, y lamentar la pérdida de mi amiga no significa que exista el riesgo de querer volver con ella.
Me he quitado un peso ENORME de encima. Siento que mi cerebro ha hecho "click" por fin con algo importante. Que he desbloqueado algo que me ha hecho subir de nivel como persona.
Hace unas dos semanas decidí dejar de escuchar música cuando voy por la calle. Tenía la hipótesis de que ese comportamiento era el culpable de que, incluso cuando no tengo los cascos puestos, hay música sonando en mi cabeza constantemente, distrayéndome y dificultándome desarrollar mis ideas. Sinceramente, esperaba aguantar un par de semanas, no notar ninguna diferencia y volver a escuchar música cuando voy por la calle, pero creo que todo lo que me ha pasado este fin de semana no habría pasado de no ser por esa decisión. Si no hubiese tenido la mente tan activa, si no me hubiesen cancelado los planes del fin de semana y si mi familia no se hubiese ido de apartamento no me habría visto solo en casa, aburrido y analizando mi pasado.
Me alucina todo lo que ha pasado dentro de mi cabeza en menos de 48 horas. He pasado por una crisis profunda (llorando y sollozando desconsoladamente) y he acabado sintiéndome mejor que nunca. El mundo real a penas se ha dado cuenta. Todo lo que ha pasado en el mundo real es que a mi ex le llegó un mensaje mío y decidió bloquearme. Ya está. Todo lo demás han sido paranoias mías.
Cuando escribí el post de ayer me dolía la cara de tanto llorar y ahora, mientras escribo esto, no puedo contener una ligera sonrisa de satisfacción. Me siento bien. Me siento limpio. Me siento purificado. Plasmar mis ideas por escrito me ha ayudado mucho. Prometo tenerlo en cuenta para el futuro y dejar de sentir vergüenza por la existencia de este blog.
No hay comentarios:
Publicar un comentario